Meses después del Dieselgate, Volkswagen necesitaba recuperar la confianza del público. El encargo: lanzar una campaña global que ayudara a reconectar con la gente y a recordar los valores que siempre han definido a la marca.
La idea
Decidimos centrarnos en lo esencial: las personas que conducen un Volkswagen. La campaña recorría los recuerdos compartidos por distintas generaciones al volante de sus coches. Porque un coche es solo una máquina… hasta que forma parte de tu vida.
La ejecución
Una pieza global respaldada por una campaña integrada, con una mirada más humana. Se dejaba atrás el lema “Das Auto” para dar paso a un mensaje más cercano: Then. Now. Always.
Los resultados
→ Mejora de los indicadores de percepción de marca en pocas semanas
→ El mensaje se convirtió en eje de la comunicación global de la marca durante años